Éxito de la jornada de huelga en la Universidad de Murcia.
Encerrarse en un edificio público es una buena idea, y el movimiento estudiantil de Murcia, en el que muchos de nuestros militantes vienen participando desde su inicio, lo tiene claro. Tras una asamblea celebrada la tarde del pasado lunes en el patio del campus de La Merced, se volvió a tomar el aulario montando un punto de movilización permanente. La huelga a la japonesa fue el formato que se le quiso dar, es decir, usar el encierro para estudiar, estudiar el triple, tratar de ocupar un edificio público y hacer que nuestra protesta consistiese en estudiar para así romper con las etiquetas que desde medios como “La Razón” se intentan imponer de forma panfletaria.







