Culpable de la Crisis: Pedro García Meroño, cofundador de Polaris World

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Hace apenas 3 años que La Región de Murcia comenzó a despertar de la falsa ilusión del dinero que crecía del suelo de la noche a la mañana. Una ilusión sostenida sobre enormes complejos inmmobiliarios, la recalificación de terrenos no urbanizables o incluso protegidos, y los resorts, que son como enormes pueblos privados, aislados de todo, con sus propios servicios, campos de golf, piscinas, etc.

El modelo urbanístico hizo que entrara mucho dinero a la Región. Pero el dinero no llegó por igual para todas y todos, sino que quedó concentrado en las pocas manos que eran grandes inversoras de la especulación inmobiliaria, y en mucha menor medida, a trabajadores y trabajadoras del sector. Pero tenía cuatro enormes inconvenientes:
  1. La llegada de tanto dinero repentino, mal distribuido, incrementó drásticamente la inflación, sobre todo en el mercado inmobiliario (en los últimos 25 años el precio de las viviendas se ha multiplicado casi por 5). Y se dio la paradoja del exceso de casas vacías, y al mismo tiempo mucha gente que no podía acceder a un hogar. Lo que no fue un problema para los nuevos ricos, pero redujo el poder adquisitivo de la inmensa mayoría, cuyos salarios no se habían incrementado paralelamente con la inflación.
  2. Como la economía se volcó al sector inmobiliario, se fue desmantelando cada vez el poco empleo de calidad que quedaba en la Región, disparándose los contratos basura y los temporales. Como había ingentes cantidades de turistas a quienes atender, los nuevos empleos creados tenían que ver, si no con la construcción, con el sector servicios y la hostelería. Y este sector suele contar con los empleos más volátiles del mercado, de horarios más cambiantes, y sueldos más reducidos. Y cada vez más, el débil tejido productivo e industrial de Murcia, que es la base de cualquier economía sólida, fue haciéndose más pequeño.
  3. Inevitablemente, después de cada burbuja especulativa, se produce el pinchazo. Y con él, se van abajo todas las empresas y trabajadores que dependían del boom para vivir, incluyendo albañiles, pintoras, camareros, etc. Que a su vez dejaron drásticamente de consumir. Y con ello cayeron otras tantas empresas y trabajadores indirectamente. Hasta alcanzar un 25% de paro, casi tres veces más que otras comunidades como por ejemplo, el País Vasco. Son las consecuencias de apostar por un modelo insostenible, apoyado sobre bases débiles, que más tarde o más temprano, se derrumba.
  4. Y como durante años hemos denunciado tantas organizaciones, este modelo destruía salvajemente el medio natural, al construir sin mesura por todas partes, en terrenos urbanizables, terrenos recalificados, terrenos en primera línea de playa, terrenos que estaban junto a parques naturales, terrenos secos a los que había que trasladar agua desde otras partes para regar sus futuros campos de golf. Y así se dilapidaba una de las mayores riquezas de la Región de Murcia, sus paisajes y naturaleza, que no podían durar para siempre a ese ritmo. Pan para hoy y hambre para mañana.
De entre todos los gurús del ladrillazo, destaca especialmente Pedro García Meroño, cofundador de Polaris World. Este entramado de empresas, que hace pocos años era la punta de lanza de la construcción salvaje, hoy está de capa caída, tras dejar inmensas mareas de casas construidas, terrenos desbrozados sin construir, y una Región desolada en el paro.
Pedro García Meroño, comenzó siendo un vendedor de bañeras y grupos electrógenos, hasta que fundó y vendió su propia empresa de grupos electrógenos, lo que le dio el dinero suficiente para irse a vivir a Miami con mucha holgura. Allí descubrió la idea que le haría definitivamente rico: macrourbanizaciones de lujo, encerradas en sí mismas, para quien pudiera permitírselas. Con esta decisión en la cabeza, llegó a Murcia, donde se alió con Facundo Armero, constructor, el otro fundador de Polaris World. Y comenzó a vender su idea aquí y allá, hasta que en el 2001 consiguió tierras y permisos para construir. Tres años después, en 2004, apoyados por entidades bancarias de primera fila como Bancaja, CAM, Banco de Valencia, Banco Popular y Cajamurcia, superaba ya los 600 millones de euros de facturación, y en 2006 disponía de 40 millones de metros cuadrados de suelo.
Pero pronto, en la cresta de la ola, comenzaron a tener pequeños reveses; Trascendió que Pedro García Meroño y Facundo Armero habían montado una sociedad con el concejal de Fomento de Murcia, Antonio Sánchez Carrillo, y con el abogado Carlos Valcárcel, hermano del presidente de la Comunidad, Ramón Luis Valcárcel: Ronda Sur Levante S.L., participada por cada uno de ellos en un 25% y que había obtenido un préstamo de 1,1 millones de euros para adquirir un solar de casi 11.000 metros cuadrados junto a la citada Ronda Sur de Murcia. Aunque nada ilegal acabó probado, la imagen de Polaris World comenzó a mancharse.
Poco después, llegó un varapalo más serio. El grupo Polaris World tenía proyectada la construcción de 12.500 viviendas en el municipio de Alhama de Murcia, un pueblo que cuenta con sólo 20.000 habitantes. Un proyecto que recibió toda clase de críticas por lo insostenible de su concepto: multiplicar la población del pueblo, y construir, como ya era la firma de la compañía, campos y campos de golf, en una Región donde la sequía es cosa conocida, emplazados junto al paraje natural protegido de Sierra Espuña. Pero todo acabó repentinamente detenido porque una concejala del municipio, rompió la disciplina de su partido, y dejó al PP sin la mayoría necesaria para acometer las obras. Y con tantas inversiones ya realizadas, el grupo perdía alrededor de seis millones de euros mensuales. Por lo que el cofundador, Facundo Armero, vendió su parte por otros 300 millones y se desvinculó de Polaris World. Justo antes de que estallara la burbuja.
En aquella época, el alcalde de Torre Pacheco (patria chica de García Meroño) García Madrid tuvo que afrontar en mayo de 2006 las primeras acusaciones de trato de favor hacia Polaris. La Ser desveló entonces que había sido abogado de Armero. Se supo que el alcalde había firmado en 2005 dos convenios por los que se reclasificaban dos millones de metros cuadrados. A cambio, el Consistorio recibía 18,5 millones.
La Fiscalía de Murcia denunció la red de corrupción en la zona entre 2004 y 2006. El juzgado acudió en junio y julio de 2007 a registrar los Ayuntamientos de Torre Pacheco y Fuente Álamo, lo que conllevó varios imputados, entre los que se contaban Armero, dos directivos de Polaris World, los alcaldes de Fuente Álamo y Torre Pacheco, del Partido Popular, el arquitecto, el secretario y el interventor del Consistorio.
Tras la posterior crisis hipotecaria, la situación del grupo, que había apostado decididamente por los pelotazos urbanísticos, fue en declive, hasta que en 2009 estuvo apunto de entrar en concurso de acreedores, situación de la que se salvó gracias a un acuerdo de última hora con las entidades acreedoras.
En definitiva, Pedro García Meroño llegó, hizo su fortuna, dejó la Región Con más ladrillos, más paro, menos parajes naturales y menos agua que nunca, y se fue. Es el precio de ganar dinero rápido con los pelotazos. Pero los platos rotos los hemos pagado todos.
Estos empresarios no son modelos a seguir. Son modelos a combatir. Contra la acumulación del capital, por el reparto de la riqueza.
Sabes quiénes son los culpables. ¡Páralos!


IV Conferencia UJCERM



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